sábado, 12 de enero de 2019

Neurozapping. 15) Pesadilla en la cocina y el olfato perdido


El capítulo me ha parecido tremendamente interesante. Empleando como hilo conductor el programa «Pesadilla en la cocina», que podemos ver en el grupo Antena3 y que ya va por la sexta temporada, José Ramón Alonso nos introduce una enfermedad que, he de reconocer, ni siquiera sabía que existía: la anosmia, la pérdida del olfato.



El número de personas afectadas por la pérdida de olfato se calcula en un 5% de la población mundial, más que aquellos que padecen de una deficiencia visual. ¡Paraos un poco a pensar en este dato!

La mayor parte del sabor de la comida proviene del olfato, y hemos de recordar que el gusto reconoce únicamente cinco sabores, mientras que el olfato distingue miles de olores. El olfato es lo que realmente da los matices a los alimentos y resulta esencial para nuestra supervivencia. Pensad por eso en lo que significa su pérdida.

Y es que una de las consecuencias de la pérdida de olfato tiene que ver con nuestras relaciones sociales. Si alguien ha perdido el olfato no notará olores desagradables en su ropa, en su cuerpo y es posible que la gente se aleje de él aunque sea una persona interesante.

Dado que una persona sin olfato tiene una apariencia normal y pueden actuar sin mostrar señales de una discapacidad, impide que los demás nos adaptemos a sus circunstancias, lo que complica aún más sus problemas.

Hay siete grupos de anosmias en función del agente causante: desde la congénita, a la traumática, pasando por una existencia de un tumor o una infección. Es llamativo el caso de algunos lesionados en accidentes de tráfico que sufren anosmia al cortarse los nervios olfatorios tras una colisión, aunque también se han visto casos en que dichos nervios se han regenerado y el lesionado ha recuperado el olfato.

Por último, también existen las llamadas parosmias, en cuyo caso las personas afectadas «huelen» algo que no está presente o notan alimentos habituales con un olor muy extraño. Es una situación muy estresante que causa quebrantos en la calidad de vida. Pequeñas dosis de antiepilépticos suelen funcionar en algunos casos.

Finalmente, además de aprender muchísimas cosas interesantes, el capítulo termina con una anécdota más mundana pero tremendamente llamativa: el autor intervino como perito para desmontar la reclamación de un chef que pedía una indemnización por haber sufrido supuestamente una anosmia tras un accidente. Una prueba que empleó un olfatómetro y un escáner cerebral sirvió para desenmascarar al farsante.


Entrando en el tema de debate, he de reconocer que la lectura de este capítulo me ha hecho pensar en aquellas situaciones que viven muchas personas con distintas enfermedades que, por no ser aparentes, pasan completamente desapercibidas para la gente y que limitan sobremanera la vida cotidiana de quienes las sufren… 


sábado, 5 de enero de 2019

Neurozapping. 14) La casa de la pradera y la ceguera


Nuevo fin de semana, nuevo capítulo. Y esta vez nos toca hablar de la ceguera. ¡Al turrón!

En el capítulo 14, le toca el turno a “La casa de la pradera” como serie vehicular para introducir una nueva patología neurológica, la ceguera. Para los que no hayan podido leer el capítulo del que hablamos, lo pueden leer en este enlace.

La casa de la pradera es una serie de televisión que llegó hasta las nueve temporadas, adaptada a partir de libros en los que Laura Ingalls, autora y personaje de la serie, narra algunos aspectos de su propia infancia vivida en el estado de Minessota, a finales del siglo XIX.

littlehouseontheprairie.com

La mítica serie es conocida y rememorada por ser uno de los dramas lacrimógenos por excelencia cuenta las aventuras ordinarias de la familia Ingalls, un matrimonio con tres hijas y una escolarización precaria. Entre las desgracias de la serie, Jose Ramón Alonso centra la atención sobre la ceguera progresiva de Mary, la hija mayor de los Ingalls, supuestamente debido a una enfermedad infecciosa típica de la infancia, la escarlatina.

La escarlatina es una enfermedad producida por Streptococcus pyogenes, una bacteria gran-positiva, relativamente frecuente en edad infantil en los tiempos de los Ingalls. S. pyogenes es uno de los patógenos humanos más frecuentes, responsable de algunos procesos inflamatorios como la faringitis bacteriana o la otitis. En casos extremos, la bacteria puede desencadenar cuadros más severos como la fascitis necrotizante o la mencionada escarlatina. Como muchas otras bacterias del género Streptococcus, esta bacteria es bastante sencilla de erradicar al ser sensible a los antibióticos de amplio espectro. La penicilina supuso un tratamiento eficaz que mantuvo a raya la escarlatina a partir del siglo XX. Sin embargo, la propia evolución, ayudada de un uso indiscriminado e inapropiado de antibióticos de amplio espectro ha desencadenado, una vez más, el surgimiento de cepas que son resistentes a la penicilina.
Colonias de la bacteria S. pyogenes en una placa de agar-sangre. Las colonias aparecen como puntos de color blanco azulado, sobre un fondo rojo (agar-sangre) Alrededor de las colonias se observa un halo amarillento. Este halo es la hemólisis (destrucción de glóbulos rojos) producida por la bacteria. (wikipedia.org)


Usando este fondo, el autor habla de la ceguera en la actualidad y la Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE) como principal causa de ella. La retina del ojo (parte posterior del globo ocular) es uno de los tejidos más especializados del cuerpo humano, formado por células nerviosas que son capaces de responder a la luz, generando distintos tipos de estímulos, formando las imágenes que inciden sobre ella a través de la pupila. Transformando (transducción) una información visual, en impulsos nerviosos que viajan a través de los nervios ópticos hasta el encéfalo.

Experimento: trata de mirar de reojo alguna figura o algún detalle. Verás que si quieres realmente ver algo bien, necesitas mirarlo de frente. En el centro de la retina está la mácula, las células que consiguen una mayor resolución y finura de detalles. Por ello, aunque tenemos una visión periférica, bastante amplia, es en el centro de nuestro campo donde vemos “mejor”. Son las células de la mácula las que nos permiten no sólo ver rostros, sino diferenciar unos de otros. La DMAE es la degeneración de estas células tan valiosas. El autor habla de dos tipos de DMAE: la seca, producida por una alteración en una proteína y la húmeda, producida por un crecimiento desmesurado de los vasos sanguíneos que nutren las células maculares.

wikipedia.org

El capítulo cierra con cierta especulación sobre el verdadero origen de la ceguera de la malograda Mary Ingalls. Según la serie televisiva, la causa fue la degeneración de los nervios ópticos por la escarlatina. Sin embargo, Laura Ingalls, autora de los bestseller no lo tenía tan claro y aludía a otro tipo de enfermedades como una meningoencefalitis (el problema no está en el ojo, sino dentro del cráneo).

Sea como fuere, la DMAE no está sólo asociada a la edad. El tabaco, el alcohol, la hipertensión y una dieta desequilibrada se relacionan con un mayor riesgo de padecer ceguera progresiva en el centro del campo de visión. Y me gustaría centrar por aquí el debate.

Entiendo que una droga como el tabaco, estuviera de moda hace años, cuando no había demasiada información sobre su efecto. Hoy día disponemos de documentación científica con gran nivel de evidencia (meta-análisis) que demuestran la fuerza de la asociación entre el tabaco y muchísimas enfermedades, de tipo cancerígeno, pero también de tipo inflamatorio, congénito e incluso inmunitario.

¿Qué necesita la sociedad para deshacerse de algo que es tan evidente que es perjudicial a muchísimos niveles? ¿Por qué, socialmente seguimos fumando y nos parece normal, a pesar de la acumulación de evidencia? Imagino que la respuesta está en el poder ansiolítico, y a la vez adictivo de la nicotina, aún así, lo siento pero no me entra en la cabeza.

Espero que hayáis disfrutado el capítulo, que os haya hecho pensar y espero aprender de vuestras opiniones, sugerencias en los comentarios. Igualmente, espero que os hayáis portado muy bien, para que los Reyes os regalen muchas cositas, jiji. Un abrazo y nos vemos por redes.

P.D: Para aquellos que seáis fumadores/exfumadores. No es mi intención señalar ni denostar a nadie. Hablo de un comportamiento social, abstracto pero presente, algo que ocurre en todas las sociedades. Entiendo que cada persona hace lo mejor que puede y sabe, y cada uno tienes sus motivos y circunstancias. Mi única intención es debatir y aprender. Lo dicho, un saludo y a disfrutar los regalos