Nuevo fin de semana, nuevo capítulo. Y esta vez nos toca
hablar de la ceguera. ¡Al turrón!
En el capítulo 14, le toca el turno a “La casa de la pradera”
como serie vehicular para introducir una nueva patología neurológica, la
ceguera. Para los que no hayan podido leer el capítulo del que hablamos, lo
pueden leer en este enlace.
La casa de la pradera
es una serie de televisión que llegó hasta las nueve temporadas, adaptada a
partir de libros en los que Laura Ingalls, autora y personaje de la serie,
narra algunos aspectos de su propia infancia vivida en el estado de Minessota,
a finales del siglo XIX.
![]() |
| littlehouseontheprairie.com |
La mítica serie es conocida y rememorada por ser uno de los
dramas lacrimógenos por excelencia cuenta las aventuras ordinarias de la
familia Ingalls, un matrimonio con tres hijas y una escolarización precaria.
Entre las desgracias de la serie, Jose Ramón Alonso centra la atención sobre la
ceguera progresiva de Mary, la hija mayor de los Ingalls, supuestamente debido
a una enfermedad infecciosa típica de la infancia, la escarlatina.
La escarlatina es una enfermedad producida por Streptococcus pyogenes, una bacteria gran-positiva,
relativamente frecuente en edad infantil en los tiempos de los Ingalls. S. pyogenes es uno de los patógenos
humanos más frecuentes, responsable de algunos procesos inflamatorios como la
faringitis bacteriana o la otitis. En casos extremos, la bacteria puede
desencadenar cuadros más severos como la fascitis necrotizante o la mencionada
escarlatina. Como muchas otras bacterias del género Streptococcus, esta bacteria es bastante sencilla de erradicar al
ser sensible a los antibióticos de amplio espectro. La penicilina supuso un
tratamiento eficaz que mantuvo a raya la escarlatina a partir del siglo XX. Sin
embargo, la propia evolución, ayudada de un uso indiscriminado e inapropiado de
antibióticos de amplio espectro ha desencadenado, una vez más, el surgimiento
de cepas que son resistentes a la penicilina.
Usando este fondo, el autor habla de la ceguera en la
actualidad y la Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE) como principal
causa de ella. La retina del ojo (parte posterior del globo ocular) es uno de
los tejidos más especializados del cuerpo humano, formado por células nerviosas
que son capaces de responder a la luz, generando distintos tipos de estímulos,
formando las imágenes que inciden sobre ella a través de la pupila.
Transformando (transducción) una información visual, en impulsos nerviosos que
viajan a través de los nervios ópticos hasta el encéfalo.
Experimento: trata de mirar de reojo alguna figura o algún
detalle. Verás que si quieres realmente ver algo bien, necesitas mirarlo de
frente. En el centro de la retina está la mácula, las células que consiguen una
mayor resolución y finura de detalles. Por ello, aunque tenemos una visión
periférica, bastante amplia, es en el centro de nuestro campo donde vemos “mejor”.
Son las células de la mácula las que nos permiten no sólo ver rostros, sino
diferenciar unos de otros. La DMAE es la degeneración de estas células tan
valiosas. El autor habla de dos tipos de DMAE: la seca, producida por una
alteración en una proteína y la húmeda, producida por un crecimiento
desmesurado de los vasos sanguíneos que nutren las células maculares.
![]() |
| wikipedia.org |
El capítulo cierra con cierta especulación sobre el
verdadero origen de la ceguera de la malograda Mary Ingalls. Según la serie
televisiva, la causa fue la degeneración de los nervios ópticos por la
escarlatina. Sin embargo, Laura Ingalls, autora de los bestseller no lo tenía tan claro y aludía a otro tipo de
enfermedades como una meningoencefalitis (el problema no está en el ojo, sino
dentro del cráneo).
Sea como fuere, la DMAE no está sólo asociada a la edad. El
tabaco, el alcohol, la hipertensión y una dieta desequilibrada se relacionan
con un mayor riesgo de padecer ceguera progresiva en el centro del campo de
visión. Y me gustaría centrar por aquí el debate.
Entiendo que una droga como el tabaco, estuviera de moda
hace años, cuando no había demasiada información sobre su efecto. Hoy día
disponemos de documentación científica con gran nivel de evidencia
(meta-análisis) que demuestran la fuerza de la asociación entre el tabaco y
muchísimas enfermedades, de tipo cancerígeno, pero también de tipo
inflamatorio, congénito e incluso inmunitario.
¿Qué necesita la sociedad para deshacerse de algo que es tan
evidente que es perjudicial a muchísimos niveles? ¿Por qué, socialmente
seguimos fumando y nos parece normal, a pesar de la acumulación de evidencia?
Imagino que la respuesta está en el poder ansiolítico, y a la vez adictivo de
la nicotina, aún así, lo siento pero no me entra en la cabeza.
Espero que hayáis disfrutado el capítulo, que os haya hecho
pensar y espero aprender de vuestras opiniones, sugerencias en los comentarios.
Igualmente, espero que os hayáis portado muy bien, para que los Reyes os regalen
muchas cositas, jiji. Un abrazo y nos vemos por redes.
P.D: Para aquellos que seáis fumadores/exfumadores. No es mi
intención señalar ni denostar a nadie. Hablo de un comportamiento social,
abstracto pero presente, algo que ocurre en todas las sociedades. Entiendo que
cada persona hace lo mejor que puede y sabe, y cada uno tienes sus motivos y
circunstancias. Mi única intención es debatir y aprender. Lo dicho, un saludo y
a disfrutar los regalos














