Comienza el capítulo explicando que los cambios de estado (como nos gusta la termodinámica a los físicos) ya han pasado, y nos encontramos en una fase del Universo más tranquila, la densidad y la temperatura han descendido hasta límites inimaginables si los comparamos con lo caliente que estaba todo hace solo unos pocos millones de años. Solo queda como interacción reinante la muy débil (en serio, esto es importante, muy débil) gravedad.
Las ligerísimas inhomogeneidades que se observan en el fondo cósmico de microondas van consolidándose formando las estructuras que observamos ahora: galaxias, cúmulos y supercúmulos. El autor nos cuenta como midiendo las posiciones y velocidades se puede intuir el movimiento futuro de las galaxias. Viendo así cómo se relacionan unas con otras, los que nos descubre la gran estructura a la que pertenecemos llamada Laniakea (que en hawaiano quiere decir Cielo-Inabarcable, Lani-akea), el siguiente vídeo muestra este hecho:
Laniakea Supercluster from Daniel Pomarède on Vimeo.
Parece que nuestra galaxia se empezó a formar hace unos 10.000 millones de años. Aunque este dato es muy difícil de precisar ya que hay objetos dentro de ella que tienen una edad cercana a la del Universo (13.800 millones de años). Lo que apoya la idea de que lo primero en aparecer fueron objetos pequeños (estrellas) que poco a poco fueron formando los objetos que vemos como galaxias. Esto es lo que se llamaría aproximación bottom-up, o modelo jerárquico. Apoyado también por las observaciones del cielo profundo donde no se aprecian galaxias elípticas que son más homogéneas.
También existe un modelo de formación de galaxias top-down, que defiende que primero colapsan enormes nubes de gas que forman galaxias elípticas muy masivas, y con poblaciones estelares muy homogéneas, es decir, que prácticamente todas las estrellas se formarían a la vez y después permanecería en un relativo reposo. Parece que en este basto Universo hay sitio para acomodar galaxias con todas la teorías posibles.
Hay que destacar que todo lo que conocemos sobre las galaxias y su formación, así como lo conocido sobre la formación de los sistemas planetarios está en constante revisión. En Astronomía como en otras ramas de la ciencia, en los últimos años, se ha cambiado el paradigma del científico solitario, o pequeños grupos, a grandes colaboraciones internacionales, sobre todo debido al incremento en la complejidad de los instrumentos necesarios, así como de las dificultades halladas.
Uno de los avances que ha propulsado la investigación en cosmología es el avance en computación. Con las teorías teorías de evolución estelar que tenemos se puede programar en un supercomputador la evolución que tendría el Universo desde unas condiciones iniciales concretas y conocidas (el CMB). Los avances en el campo de la simulación han seguido a rajatabla la Ley de Moore, pasando de 1000 partículas en los 70's a 10 millones en los 90's y a 10.000 millones en la actualidad. (La siguiente imagen ha sido extraída de la web del proyecto Illustris)
![]() |
| Proyección a gran escala de la simulación Illustris, centrada en un cluster muy masivo. Muestra la densidad de materia oscura superpuesto al campo de velocidades del gas. |
La última parte del capítulo ya presenta la posible formación de sistemas planetarios, avisando que muchas de las cosas que creemos saber sobre los procesos de formación de planetas y discos protoplanetarios están en constante revisión. Lo que parece claro es que el sistema solar se formó a partir de los restos de una supernova anterior, ya que necesitamos que haya algo más que el Hidrógeno y el Helio primordial. De esta forma a partir de esta nube de "polvo enriquecido" con átomos más pesados se formaría nuestro Sol y habría material de sobra para formar los planetas rocosos que conocemos.
Esta nube de "gas enriquecido" iría colapsando por atracción gravitatoria formando pequeños grumos donde en el centro estaría concentrada la mayor cantidad de masa que sería la que formaría nuestro Sol. Después, en un ajetreado inicio, los pequeños grumos formados exteriormente (planetesimales) irían limpiando sus propias órbitas al acretarse el material circundante. Esta limpieza también se vería favorecida por la ignición del Sol, ya que la presión de radiación (viento solar) desplazaría hacia el exterior las partículas más ligeras. También calentaría los posibles fragmentos de hielo, razón por la que el cinturón de asteroides son testigos "secos" de este inicio de la formación de nuestro planeta, y los fragmentos más exteriores (cometas) son testigos "húmedos".
Algo a destacar serían los últimos descubrimientos de "química interestelar" (me invento los nombres pero creo que hay alguna rama así) donde, sorprendentemente, las observaciones en radio o infrarrojo han identificado moléculas orgánicas en esos discos protoplanetarios, o incluso en las grandes nubes de gas interestelar. Moléculas que pueden llegar a la complejidad del Dimetil Éter (CH3OCH3). Lo que nos indica que hay interacción entre los elementos y moléculas libres. Por supuesto también se han encontrado moléculas de agua, lo que explicaría el origen de ella en nuestro sistema solar. Aunque el agua en nuestro planeta sigue sin estar claro si ya se hallaba en la Tierra o vino a bordo de cometas.
La tierra se formó, según distintas estimaciones, hace unos 4600 millones de años, y sólo 1000 millones de años después ya tenemos evidencias fósiles, esto significa que la vida estuvo aquí mucho antes, prácticamente tendría la misma edad que la tierra, ya que los primeros seres vivos no serían tan complejos como para dejar fósiles ¿Existen fósiles de bacterias o archeas?
"... los primeros pasos para la formación de seres vivos pudieron producirse apenas las condiciones fisicoquímicas fueron suficientemente estables como para permitirlo."
Y así es como el autor nos deja preparada la siguiente parte del libro.
Espero no haberme enrollado mucho, y ahora cuestiones para el debate, además de la duda sobre las bacterias:
1.- ¿No os parece que, a pesar de que el autor afirma que todo está en constante revisión, tenemos como más cierto todo este proceso de formación de planetas?
2.- ¿Qué papel juega la materia oscura en esta pequeña escala de los discos protoplanetarios?
3.- Y antes de dejar atrás la cosmología, no quiero dejar de pasar la oportunidad de ver si alguien me resuelve una duda. Si la expansión del Universo se está acelerando, supongo que cada vez hay más energía oscura, ya que esta es la energía del vacío ¿O hay siempre la misma? ya que si la energía total se tiene que mantener se debería consumir materia ordinaria u oscura. Si no es así, que supongo que no, si la Energía Oscura es una propiedad del propio espacio-tiempo ¿Podrá llegar en algún momento a influir dentro de los filamentos de materia oscura? Y para más inri ¿Afectará dentro de las galaxias llegando incluso a un "Big Rip" a nivel atómico?
@guardiolajavi








