sábado, 26 de enero de 2019

Neurozapping. 17) Mujeres desesperadas y su síndrome

Mujeres desesperadas es una serie cómica basada en los dramas de cuatro amigas.
Cuenta la leyenda que el creador se inspiró en una noticia brutal, madre que ahoga a sus cinco hijos por que pudo con su situación. Esa situación desesperada no la llegaba a comprender mientras que su madre le indicó que ella sí se imaginaba la situación de la madre. Se ve que eso le hizo pensar y se le ocurrió la idea.

La exitosa serie consiguió llegar a 203 países y que su primer episodio lo viesen 21 millones de personas recibiendo multitud de premios.

He visto unos cuantos capítulos y me gustaba pero realmente era mi mujer la que disfrutaba con la serie. Eso dice mucho en favor de la misma, no por mi falta de criterio (que podría valorarse), sino por conectar más con las mujeres a las que muestra en situaciones extremas pero no lejos de la realidad.

El desarrollo de los capítulos se centra en un barrio donde las protagonistas son vecinas. Vemos los problemas dentro y fuera de las casas, dentro y fuera de las familias y en sus interacciones.

Son una serie de mujeres diferentes pero que intentan parecer perfectas a las otras. Intentan parecer más jóvenes, alcanzar sueños, tener una vida familiar maravillosa. El inevitable conflicto con la realidad las estresa y genera sensación de fracaso.
Esa situación se produce en la vida real y ha recibido el coyuntural nombre de síndrome de la mujeres desesperadas caracterizada por generar sentimientos de irritabilidad y ansiedad.



Leemos que la modernización de la vida de las mujeres asumiendo un papel más igualado con el hombre en la sociedad fuera de casa no se trasmite dentro. Las tareas del hogar siguen recayendo mayoritariamente en ellas.

Está muy claro que el cambio social va más lento dentro de la mayoría de las casas. Tradicionalmente las mujeres han realizado los quehaceres domésticos y el hombre va participando, compartiendo y responsabilizándose cada vez más. Sin embargo es habitual que muchas mujeres asuman como suyas más tareas y que los hombres no luchen por conseguir la igualdad en este campo.

Los hombres también somos expertos en inhibirnos en situaciones complicadas y dejar que se arreglen solas y no hablemos de una paciencia casi infinita comparada con la de una mujer antes de actuar.
La consecuencia de esa acumulación de trabajo y responsabilidades en algunas mujeres las puede llevar a mostrar los signos que definen el síndrome: llorar, gritar a los niños agresión a la pareja, sumirse en depresiones y hasta ponerse normas demasiado estrictas.
Compartir los problemas con la pareja, dejarse ayudar y delegar pueden llegar a verlo como un fracaso porque no hayan podido manejar la situación.

A eso añadimos la nueva obsesión de mujeres (y cada vez más hombres) por tener un cuerpo maravilloso a una edad cada vez mayor. No solo los esfuerzos por lograrlo sino valorarlo como algo importante para ser feliz nos puede hacer perder autoestima.

Parece que las mujeres que sufren el síndrome ya comenzaron en la adolescencia con los primeros síntomas y con la llegada de los problemas de pareja, profesionales, familiares y hasta el síndrome del nido vacío terminan por desarrollarlo plenamente.

En definitiva existe un problema entre la imagen ideal de la mujer en la sociedad y la real. Las mujeres con sobrepeso están estigmatizadas o son invisibles mientras que los gorditos no tenemos problemas en lucir la curva de la felicidad.

José Ramón indica que no solo el machismo tiene la culpa ya que las revista de mujeres y para mujeres valoran precisamente el modelo de mujer perfecta.
La sociedad parece mostrarnos que siempre se puede tener más dinero y estar más delgado.

La propuesta de debate está totalmente en línea con el capítulo aunque ya conocéis mis líneas:

- Las mujeres asumen más tareas porque siempre se ha hecho así y los hombres son más vagos. ¿De quién es la culpa?

- La sociedad nos marca los prototipos de mujeres y hombres ideales pero si no les haces caso,  ¿los demás te miran raro? o ¿eres tú quien piensa que te miran de otra forma?

- Si a todo lo que tienes que llevar adelante le añades querer estar físicamente como algún/a modelo es muy posible que no te dé la vida. Ir a hacer deporte y comer poco frente a sentarte a comer relajado y disfrutar de ese momento es una decisión dura. Si finalmente logran modificarnos genéticamente y que no engordemos, ¿crees que se haría menos deporte?

Feliz semana


sábado, 19 de enero de 2019

Neurozapping. 16) Futurama y los neuropacientes

Esta serie de dibujos animados, de humor negro y casi siempre absurdo, transcurre en el año 3000 y está protagonizado por un antiguo repartidor de pizzas que 1000 años antes cayó en una cápsula criogénica, donde se mantuvo hasta un milenio después.

Y es precisamente de la criogenización (la conservación mediante congelación) y la neuropreservación (mantener las cabezas o los cerebros congelados), para una supuesta resucitación en el futuro, de lo que trata principalmente este capítulo.


Nos explica que la vitrificación de un organismo, una congelación casi perfecta, se ha conseguido para animales muy pequeños o embriones, pero no para algo tan grande como un cuerpo humano, una cabeza o un cerebro humano.

Los que creen en esta tecnología tienen la esperanza de que en un futuro se podrá regenerar los órganos dañados y extremidades perdidas; y se podrá tratar las lesiones medulares y cerebrales graves.

Otra posibilidad que barajan estos creyentes es “cargar” el contenido de una mente en un dispositivo informático o en otro cuerpo.

Como es obvio su objetivo es la inmortalidad, un deseo muy humano.

La primera empresa que se dedicó a la criónica se llama Alcor fundada en 1976. Ya tiene al menos 117 cabezas o cuerpos congelados. Este servicio cuesta decenas de miles de euros más una cuota de conservación anual.

El argumento comercial de los crioprotectores es que, aunque las posibilidades de reanimar al paciente y devolverle la salud son mínimas, ese número infinitesimal es mejor que el valor actual que obtienes si tu cadáver desaparece. Es decir, el mismo argumento que los que compran lotería, pero con menos posibilidades aún XP.

Otro argumento que utilizan los que se dedican a la criogenización es que lo que es imposible ahora (viajes en el tiempo, teletransportación, lectura de mentes, viajes interestelares) tal vez sea posible dentro de unos siglos o milenios.


También el autor nos explica los detalles más siniestros de esta técnica: se lleva el cuerpo a una hipotermia profunda, a continuación se decapita al paciente y por último se inyecta la solución crioprotectora por las arterias carótida y vertebrales. Aunque algunas veces lo que se preserva no es solo la cabeza, sino todo el cuerpo (depende de la empresa y del dinero que se quiere “invertir”).

Y todo esto (en principio) para nada, pues la ciencia actual duda mucho que el daño sea reversible.

Otro tema es la conexión del cerebro al cuerpo de un robot, pues ya se ha conseguido esta con redes neuronales (neuronas cultivadas); pero esta conexión está muy lejos de poderse realizar con un cerebro humano.


Os propongo comentar sobre:
  • El deseo de inmortalidad. ¿Es racional, sensato, práctico, útil para la humanidad,...?
  • ¿Qué pensáis sobre el argumento de que entre una posibilidad infinitesimal y 0 posibilidades es mucho mejor apostar por la primera? 
  • Sobre la esperanza de que la ciencia podrá ser capaz de todo lo imaginable. ¿Es sensato?

sábado, 12 de enero de 2019

Neurozapping. 15) Pesadilla en la cocina y el olfato perdido


El capítulo me ha parecido tremendamente interesante. Empleando como hilo conductor el programa «Pesadilla en la cocina», que podemos ver en el grupo Antena3 y que ya va por la sexta temporada, José Ramón Alonso nos introduce una enfermedad que, he de reconocer, ni siquiera sabía que existía: la anosmia, la pérdida del olfato.



El número de personas afectadas por la pérdida de olfato se calcula en un 5% de la población mundial, más que aquellos que padecen de una deficiencia visual. ¡Paraos un poco a pensar en este dato!

La mayor parte del sabor de la comida proviene del olfato, y hemos de recordar que el gusto reconoce únicamente cinco sabores, mientras que el olfato distingue miles de olores. El olfato es lo que realmente da los matices a los alimentos y resulta esencial para nuestra supervivencia. Pensad por eso en lo que significa su pérdida.

Y es que una de las consecuencias de la pérdida de olfato tiene que ver con nuestras relaciones sociales. Si alguien ha perdido el olfato no notará olores desagradables en su ropa, en su cuerpo y es posible que la gente se aleje de él aunque sea una persona interesante.

Dado que una persona sin olfato tiene una apariencia normal y pueden actuar sin mostrar señales de una discapacidad, impide que los demás nos adaptemos a sus circunstancias, lo que complica aún más sus problemas.

Hay siete grupos de anosmias en función del agente causante: desde la congénita, a la traumática, pasando por una existencia de un tumor o una infección. Es llamativo el caso de algunos lesionados en accidentes de tráfico que sufren anosmia al cortarse los nervios olfatorios tras una colisión, aunque también se han visto casos en que dichos nervios se han regenerado y el lesionado ha recuperado el olfato.

Por último, también existen las llamadas parosmias, en cuyo caso las personas afectadas «huelen» algo que no está presente o notan alimentos habituales con un olor muy extraño. Es una situación muy estresante que causa quebrantos en la calidad de vida. Pequeñas dosis de antiepilépticos suelen funcionar en algunos casos.

Finalmente, además de aprender muchísimas cosas interesantes, el capítulo termina con una anécdota más mundana pero tremendamente llamativa: el autor intervino como perito para desmontar la reclamación de un chef que pedía una indemnización por haber sufrido supuestamente una anosmia tras un accidente. Una prueba que empleó un olfatómetro y un escáner cerebral sirvió para desenmascarar al farsante.


Entrando en el tema de debate, he de reconocer que la lectura de este capítulo me ha hecho pensar en aquellas situaciones que viven muchas personas con distintas enfermedades que, por no ser aparentes, pasan completamente desapercibidas para la gente y que limitan sobremanera la vida cotidiana de quienes las sufren… 


sábado, 5 de enero de 2019

Neurozapping. 14) La casa de la pradera y la ceguera


Nuevo fin de semana, nuevo capítulo. Y esta vez nos toca hablar de la ceguera. ¡Al turrón!

En el capítulo 14, le toca el turno a “La casa de la pradera” como serie vehicular para introducir una nueva patología neurológica, la ceguera. Para los que no hayan podido leer el capítulo del que hablamos, lo pueden leer en este enlace.

La casa de la pradera es una serie de televisión que llegó hasta las nueve temporadas, adaptada a partir de libros en los que Laura Ingalls, autora y personaje de la serie, narra algunos aspectos de su propia infancia vivida en el estado de Minessota, a finales del siglo XIX.

littlehouseontheprairie.com

La mítica serie es conocida y rememorada por ser uno de los dramas lacrimógenos por excelencia cuenta las aventuras ordinarias de la familia Ingalls, un matrimonio con tres hijas y una escolarización precaria. Entre las desgracias de la serie, Jose Ramón Alonso centra la atención sobre la ceguera progresiva de Mary, la hija mayor de los Ingalls, supuestamente debido a una enfermedad infecciosa típica de la infancia, la escarlatina.

La escarlatina es una enfermedad producida por Streptococcus pyogenes, una bacteria gran-positiva, relativamente frecuente en edad infantil en los tiempos de los Ingalls. S. pyogenes es uno de los patógenos humanos más frecuentes, responsable de algunos procesos inflamatorios como la faringitis bacteriana o la otitis. En casos extremos, la bacteria puede desencadenar cuadros más severos como la fascitis necrotizante o la mencionada escarlatina. Como muchas otras bacterias del género Streptococcus, esta bacteria es bastante sencilla de erradicar al ser sensible a los antibióticos de amplio espectro. La penicilina supuso un tratamiento eficaz que mantuvo a raya la escarlatina a partir del siglo XX. Sin embargo, la propia evolución, ayudada de un uso indiscriminado e inapropiado de antibióticos de amplio espectro ha desencadenado, una vez más, el surgimiento de cepas que son resistentes a la penicilina.
Colonias de la bacteria S. pyogenes en una placa de agar-sangre. Las colonias aparecen como puntos de color blanco azulado, sobre un fondo rojo (agar-sangre) Alrededor de las colonias se observa un halo amarillento. Este halo es la hemólisis (destrucción de glóbulos rojos) producida por la bacteria. (wikipedia.org)


Usando este fondo, el autor habla de la ceguera en la actualidad y la Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE) como principal causa de ella. La retina del ojo (parte posterior del globo ocular) es uno de los tejidos más especializados del cuerpo humano, formado por células nerviosas que son capaces de responder a la luz, generando distintos tipos de estímulos, formando las imágenes que inciden sobre ella a través de la pupila. Transformando (transducción) una información visual, en impulsos nerviosos que viajan a través de los nervios ópticos hasta el encéfalo.

Experimento: trata de mirar de reojo alguna figura o algún detalle. Verás que si quieres realmente ver algo bien, necesitas mirarlo de frente. En el centro de la retina está la mácula, las células que consiguen una mayor resolución y finura de detalles. Por ello, aunque tenemos una visión periférica, bastante amplia, es en el centro de nuestro campo donde vemos “mejor”. Son las células de la mácula las que nos permiten no sólo ver rostros, sino diferenciar unos de otros. La DMAE es la degeneración de estas células tan valiosas. El autor habla de dos tipos de DMAE: la seca, producida por una alteración en una proteína y la húmeda, producida por un crecimiento desmesurado de los vasos sanguíneos que nutren las células maculares.

wikipedia.org

El capítulo cierra con cierta especulación sobre el verdadero origen de la ceguera de la malograda Mary Ingalls. Según la serie televisiva, la causa fue la degeneración de los nervios ópticos por la escarlatina. Sin embargo, Laura Ingalls, autora de los bestseller no lo tenía tan claro y aludía a otro tipo de enfermedades como una meningoencefalitis (el problema no está en el ojo, sino dentro del cráneo).

Sea como fuere, la DMAE no está sólo asociada a la edad. El tabaco, el alcohol, la hipertensión y una dieta desequilibrada se relacionan con un mayor riesgo de padecer ceguera progresiva en el centro del campo de visión. Y me gustaría centrar por aquí el debate.

Entiendo que una droga como el tabaco, estuviera de moda hace años, cuando no había demasiada información sobre su efecto. Hoy día disponemos de documentación científica con gran nivel de evidencia (meta-análisis) que demuestran la fuerza de la asociación entre el tabaco y muchísimas enfermedades, de tipo cancerígeno, pero también de tipo inflamatorio, congénito e incluso inmunitario.

¿Qué necesita la sociedad para deshacerse de algo que es tan evidente que es perjudicial a muchísimos niveles? ¿Por qué, socialmente seguimos fumando y nos parece normal, a pesar de la acumulación de evidencia? Imagino que la respuesta está en el poder ansiolítico, y a la vez adictivo de la nicotina, aún así, lo siento pero no me entra en la cabeza.

Espero que hayáis disfrutado el capítulo, que os haya hecho pensar y espero aprender de vuestras opiniones, sugerencias en los comentarios. Igualmente, espero que os hayáis portado muy bien, para que los Reyes os regalen muchas cositas, jiji. Un abrazo y nos vemos por redes.

P.D: Para aquellos que seáis fumadores/exfumadores. No es mi intención señalar ni denostar a nadie. Hablo de un comportamiento social, abstracto pero presente, algo que ocurre en todas las sociedades. Entiendo que cada persona hace lo mejor que puede y sabe, y cada uno tienes sus motivos y circunstancias. Mi única intención es debatir y aprender. Lo dicho, un saludo y a disfrutar los regalos

viernes, 28 de diciembre de 2018

Neurozapping. 13) Porky y el tartamudeo


Hola a todos.

Otra vez resumo yo. Y he de decir que esta vez no me ha gustado mucho el capítulo, aunque como siempre, he aprendido mucho y me ha aportado cosas.

Lo primero, si lo queréis leer está en el blog del autor

Vamos con el resumen.

Empieza hablando de Porky, el personaje de dibujos animados de la Warner Brothers. El cerdito no fue pensado como tartamudo, pero el primer actor que le puso voz tartamudeaba ocasionalmente y al final se quedó como rasgo característico. Explica algunas curiosidades más y sobre Porky “¡¡Eso es to… eso es to… e-eeeso es todo amigos!!”

Luego pasa directamente a la tartamudez "un trastorno en el que el flujo de voz sufre interrupciones". Afecta al 1% de los Europeos, mucho más a los chicos que a las chicas y tres cuartas partes de los afectados se recuperaran espontáneamente antes de la adolescencia. El autor nos dice que hay tres tipos de anomalías (repeticiones, prolongaciones y bloqueos), que los que son tartamudos suelen verse afectados en su calidad de vida (depresiones, frustración, vergüenza...) y que, aunque no se sabe porque ocurre, se conocen algunas cosas sobre el trastorno (y obviamente las indica, aunque someramente).

Remata la explicación de la tartamudez con consejos para padres, ya que sobre todo afecta a niños. Yo los veo interesantes para todos (y por supuesto para profesores), por lo tanto aconsejo pasarse por el blog y leerlos detenidamente. He extraído uno que me parece fundamental: "Atiéndele con interés y espera a que diga la palabra que quiere expresar. No termines sus palabras o sus frases".

Y el capítulo termina recordándonos que hay personas que siguen usando remedios pseudocientíficos para estas cosas. Es obvio que en otros tiempos se usarán pero... mejor lo dejo para los comentarios.

Y qué os propongo para el debate.

 
Bueno, lo primero que quiero decir es que oigo tartamudez y recuerdo a "la Loli" del "un, dos, tres... responda otra vez", de principios de los 80. Recuerdo como sufrieron los niños tartamudos de aquel tiempo y también recuerdo tener miedo de ser tartamudo (porque todos en alguna ocasión hemos tartamudeado).
Recordaba que el personaje dejó de salir en el 1,2,3. He buscado algo sobre aquella época y he encontrado un comentario a una noticia del 2010, "La Fundación de Tartamudos llevará a juicio a Telecinco por Aída", que me parece muy adecuado y que quiero compartir con vosotros:
Un dato para los muy jóvenes y/o desmemoriados.
Hace 25 años o quizás más, cuando en este país aún quedaba un mínimo de respeto y sensibilidad hacia las personas con alguna discapacidad, se emitía en TVE el concurso "1,2,3 ...", presentado entonces por Mayra Gómez Kemp.
En la última parte del programa -la llamada subasta- iban desfilando una serie de conocidos humoristas con disfraces a cual más grotescos, los cuales trataban de hacer reír al público con sus disparates y ocurrencias. Uno de esos cómicos era la actriz Beatriz Carvajal, que cada semana aparecía indefectiblemente en el papel de una tartamuda, hablando con el habitual modo de expresarse de las personas que padecen tartamudez, todo ello independientemente del motivo de su disfraz o el tema del concurso.
Un Viernes, la susodicha Beatriz apareció, como de costumbre, tartamudeando, pero en aquella ocasión sin intención de hacer reír al público. Aquel día, en un tono más bien serio, hizo un alegato a favor de las personas tartamudas y lanzó una crítica hacia aquellos miserables que eran capaces de mofarse de un defecto así. Al final de su intervención anunció que abandonaría ese papel porque Chicho -el director del programa- había recibido muchas quejas de padres de niños tartamudos lamentándose de que los compañeros de colegio de sus hijos se mofaban de ellos, utilizando para ello al personaje que interpretaba Beatriz Carvajal. Por supuesto, Chicho fue sensible a dichas quejas y eliminó al personaje interpretado por la Carvajal. Creo recordar que siguió apareciendo en el concurso pero en otro rol distinto.
Pero claro, esto ocurrió hace unos 25 años en la única televisión que existía entonces, cuando en España aún quedaba algo de eso que hace tiempo se echa de menos en los canales de la puta tele: RESPETO.

Ya sé que lo hemos hablado, pero vuelvo a preguntar porque sigo sin tener muy claros los límites ¿tiene derecho alguien, a sabiendas de que hace daño, a decir lo que piensa, lo que deduce o lo que es cierto? De verdad que entiendo eso de que algunos tienen la piel muy fina, pero de alguna forma hay que poner límites. Yo en mis clases me enfrento a la supuesta libertad de expresión de algunos y al real sufrimiento de otros, en mis clases los límites los pongo yo (y puedo quitarles la libertad de expresión), pero muchas veces es difícil justificar medidas y me gustaría escuchar vuestras reflexiones.

Y también propongo otro tema.
La pseudociencia puede "timar" fácilmente cuando se aplica a problemas que se resuelven solos (porque con la edad desaparecen, porque el tiempo dulcifica las vivencias, por la regresión a la media...) y también cuando simultáneamente se aplican otras medidas (tener hábitos saludables, tomar -además de la pseudomedicina- medicina...). Así que, como el año que viene necesitaré dinero, este 28 de diciembre os solicito enfermedades/trastornos/sucesos susceptibles de ser tratados por pseudoterapias, y por supuesto remedios que se os ocurran para tratarlas. Ejemplo:
Caldo de liebre recién cazada (preparado "a la manera tradicional" por el propio cazador) para mejorar el rendimiento de los corredores. Obviamente, se puede hacer también con otros animales que sean "grandes corredores", se me ocurren los hámster por ser fácil de mantener en granjas y activos en norias giratorias. Por cierto, como dato pseudocientífico podríamos decir que algunos científicos gallegos dicen haber identificado una sustancia química en su sangre, la corredoriña, sustancia que creen responsable de sus grandes marcas y que se conserva sin alterar en el caldo preparado "a la manera tradicional".

Poco más. Un saludo a todos y espero que vuestras sugerencias me hagan rico.

Nota: hacedme el favor de hacer las sugerencias para hacerme rico en comentarios separados, porque si leo alguna interesante la borraré antes de que alguien me la copie.

sábado, 22 de diciembre de 2018

Neurozapping. 12) Colombo y el ojo biónico

Esta semana nos toca la serie Colombo. Ese teniente, policía de Los Ángeles, desaliñado, parlanchín, amable, educado y habitualmente minusvalorado por los delincuentes. Esta última faceta es la que, personalmente, me hacía más gracia.

Peter Falk caracterizado de Colombo (Wikipedia)

En el capítulo se hace una introducción de la serie para llegar a las prótesis oculares, pues el actor que protagoniza la serie (Peter Falk) llevaba en su ojo derecho.

Nos da un repaso rápido de la historia de estas prótesis, donde la más antigua tiene unos 5000 años y que romanos y egipcios usaban prótesis situadas fuera de la órbita ocular. Las primeras prótesis intraorbitales estaban hechas de oro y esmaltes de color, materiales que fueron sustituidos por el cristal.

De esta manera el autor llega a los ojos biónicos (o prótesis retinales), donde explica su funcionamiento a partir de los circuitos neuronales (los cuales deben seguir estando intactos para que el sistema funcione) y en el que participa un pequeño ordenador portátil; lo que amplía las posibilidades de información que puede obtener el paciente.

El primer ojo biónico se llamó Argus 16 (pues tenía solo 16 electrodos) que se probó entre 2002 y 2004, pero este solo permitía distinguir si las luces estaban abiertas o apagadas. Con el Argus II (60 electrodos) las imágenes ya tenían algo de resolución. La siguiente generación de Argus llegará a los 1000 electrodos.

El sistema informático de Argus permite alguna función más que la de "ver", como es la de traducir letras a braille o reconocer rostros.

Y es en este punto donde el autor nombra a las gafas de Google, pues indica que las funciones disponibles en estas podrían integrarse en los ojos biónicos.
Google Glass (Wikipedia)
Las Google Glass tuvieron unas expectativas desmesuradas sobre su uso y su éxito que más tarde, cuando se empezaron a vender en 2013, quedaron en una simple anécdota (en 2015 dejaron de estar disponibles a gran escala). Actualmente (desde 2017) se vende una versión centrada en el entorno empresarial, con aplicaciones muy concretas, que tienen sentido solo en entornos laborales.

Los expertos dicen que la razón principal de su fracaso fue el tema de la privacidad. Tal como se comenta aquí:

“Son capaces de dar información de personas anónimas que pasan por la calle o, incluso, grabar vídeos o capturar fotos sin que nadie lo sepa. Esto rápidamente abrió un intenso debate y los defensores de la privacidad se echaron las manos a la cabeza.”

¿Qué pensáis sobre el concepto de privacidad? Las redes sociales y los teléfonos móviles (aunque podríamos generalizar con internet) ya han puesto en compromiso la privacidad de los que las usamos. Unos en más medida que otros damos datos privados, potenciando los factores de riesgo que nos hace más vulnerables a los demás. Pero lo hacemos porque obtenemos contrapartidas.
¿Habéis reflexionado suficiente para valorar que estas contrapartidas valen el riesgo que corremos?

Y sobre el ojo biónico, donde ya se permite el reconocimiento de rostros; lo que fácilmente lleva a la posibilidad de dar información privada sobre todas esas personas que reconoce, incluidas las desconocidas. ¿Qué pensáis?

sábado, 15 de diciembre de 2018

Neurozapping 11) House y la mentira


Este capítulo ha sido resumido por Juan Ángel Rodríguez (JARP).

El autor inicia en este capítulo con una descripción de la serie House. Esta serie está basada en el doctor House, médico en un hospital de Estados Unidos que se caracteriza por su excelencia en el diagnóstico, y además por su “especial” personalidad, que le lleva a mostrarse terriblemente cínico, satírico, y brusco con todo el que le rodea.  Pero para mí, gran fan de la serie, lo que más caracteriza a House es su extraordinaria honestidad. Esta pasión por ser honesto a toda costa es lo que lleva a House a comportarse de manera tan aparentemente sociópata, carente de todo tacto o filtro en lo que dice o hace. Precisamente, uno de los mantras más repetidos durante la serie es: “Todo el mundo miente”.
(www.revistacredencial.com)

Y pensémoslo, ¿qué mejor manera de tratar el tema de la verdad y la mentira que en el ambiente médico? Todos hemos escuchado el refrán de que, al médico, al sacerdote y al abogado no se les debe mentir (aunque es jugar en su contra, la gente finalmente lo hace). Asimismo, el médico también está obligado a conducirse con sinceridad y a guardar el secreto médico además de otras cuestiones que rigen el código deontológico de la profesión médica. Como miembro del gremio, he de decir que la manga es ancha y que hay muchas maneras de decir determinadas verdades. Aquí introduzco el primer posible punto de debate.

Tras ello el autor simplemente reseña diversos estudios, pruebas o incluso aparatos que se han desarrollado para detectar cuando alguien está mintiendo, basándose en los cambios corporales. Desde mi punto de vista estos cambios en nuestro cuerpo no se deben al acto en sí de mentir, sino que se explican porque el mentiroso se pone nervioso. En efecto, ante una situación de peligro (en la sociedad actual si uno miente lo lógico es pensar que puede ser castigado/dañado si le pillan), el cuerpo responde activando el sistema nervioso simpático. Este sistema es el desarrollado por la evolución para en una situación de peligro prepararnos para la lucha o la huida. Entre otros fenómenos fisiológicos se dan: sudoración, dilatación pupilar, corte de digestión y micción, hiperglucemia, incremento de frecuencia cardiaca y respiratoria...etc.

Pero ojo, si uno no percibe la situación como de peligro, como podría ser el caso de un mentiroso experto o simplemente de una persona no criada en sociedad que ignora que “está mal” mentir y que puede ser castigada, ¿se seguirían dando estos cambios fisiológicos? ¿Podría el embustero escapar de estos métodos de detección? Este es el segundo posible punto de debate.

He de decir que, aunque el capítulo es correcto, esperaba mucho más del mismo. El tema de la verdad y la mentira siempre me ha fascinado y la serie House me ha hecho reflexionar mucho sobre el mismo. De hecho, más que desde la óptica fisiológica o criminológica, el tema de la verdad concretamente me interesa mucho más desde el punto de vista antropológico, metafísico o incluso ético. Aquí introduciré el tercer punto de debate, como veréis muy amplio.

Numerosa son las preguntas que pueden plantearse en estos ámbitos anexos a la filosofía y numerosas han sido las respuestas que les han sido dadas a lo largo de la historia de la humanidad. Incluso las religiones se han molestado en tratar este asunto ¿Existe la verdad? ¿Cuál es la verdad? ¿Se puede conocer la verdad? ¿El conocimiento es la verdad? ¿Lo que conocemos a través de instrumentos como la ciencia es la verdad?

Personalmente pienso que existe la verdad como concepto absoluto: la realidad es la que es. Sin embargo, esta es tan compleja y nuestra capacidad cognoscitiva tan limitada, que nunca podremos conocerla en su totalidad y exactitud. Es decir, que podemos conocerla de forma parcial y con toda probabilidad de forma “relativa” Aunque no me satisface admitirlo quizás la única verdad absoluta que podemos manejar es la de que todo es relativo.

Digo no me satisface porque se corre el peligro de caer en el error de pasar de un relativismo metafísico a un relativismo moral: lo que a mi me parece es lo correcto, aunque dañe a otros. Desafortunadamente, en mi opinión, es este relativismo moral es el que impera en la sociedad postmoderna de la actualidad y es el que ocasiona numerosas situaciones verdaderamente injustas y tristes que vivimos en nuestro día a día.

Como veis, el tema de la verdad y la mentira es muy estimulante y da para mucho. Me encantaría ver que opináis sobre el capítulo del libro y por qué no, sobre alguno de los puntos de debate que han sido expuestos. Finalmente felicito a los organizadores de esta iniciativa y pido disculpas de antemano ante cualquier posible error, ya que se trata de mi primer post.

Un abrazo.

Juan Ángel