Esta semana nos toca un thriller psicológico: Dexter. Esta serie la vi entera y es muy entretenida… aunque no me gustó tanto su moraleja.
El capítulo lo podéis leer aquí: https://jralonso.es/2013/10/29/dexter-y-la-psicopatia/
Dexter es un psicópata y asesino en serie que mata siguiendo unas reglas estrictas de conducta: solo puede asesinar a alguien después de encontrar pruebas concluyentes de que es culpable de asesinato; y él debe librarse de todas las pruebas para evitar ser capturado.
El capítulo lo podéis leer aquí: https://jralonso.es/2013/10/29/dexter-y-la-psicopatia/
Dexter es un psicópata y asesino en serie que mata siguiendo unas reglas estrictas de conducta: solo puede asesinar a alguien después de encontrar pruebas concluyentes de que es culpable de asesinato; y él debe librarse de todas las pruebas para evitar ser capturado.
Primer tema propuesto para el debate: ¿Estáis a favor de quien se toma la justicia por su mano? Porque “librarse” de los asesinos que han conseguido escapar del sistema judicial y del Estado de derecho, sin causar ningún daño a la gente buena y decente, parece magnífico. Además de ser lo apropiado para cualquier venganza.
Otro tema interesante que aborda la serie es la versión oscura de nuestro yo interior. A todos nos pasan por la mente ideas horribles, que cuando las analizamos podemos juzgarlas como tales. Aunque no creo que un verdadero psicópata se plantee analizarlas. Pues entre los rasgos de estos están: la ausencia de empatía, un juicio pobre con dificultad para aprender de la experiencia y son crueles con poco control de los impulsos y los instintos.
Se ve que cerca de 1% del total de la población y casi un 25% de los presos condenados por delitos graves muestran rasgos de psicopatía.
La mayoría de los homicidios cometidos por psicópatas buscan un objetivo, mientras que el resto de la población, de forma más frecuente, suelen cometer esta clase de delitos como respuesta a una agresión previa o una situación límite.
Los manuales de diagnóstico (DSM-V) incluyen a la psicopatía dentro del llamado trastorno de personalidad tipo antisocial/psicopático.
Un típico comportamiento entre los asesinos y los genocidas de la historia es el de crear una barrera artificial entre ellos (los agresores) y sus víctimas; es decir, el de creer que no forman parte del mismo grupo que sus víctimas.
El segundo tema propuesto para el debate es sobre este típico comportamiento de los agresores (sin tener en cuenta la casuística de los psicópatas), ¿cómo podemos educar efectivamente en la empatía (en contraposición a esta disociación) hacia todos los grupos y subgrupos humanos que típicamente definimos artificialmente?
La neurociencia ha estudiado las psicopatías, mostrando que los sujetos, tras ver imágenes de padecimiento ajeno, (entre otros cambios) no mostraban activación de las áreas cerebrales relacionadas con la empatía sino en zonas relacionadas con el placer. Algunos piensan que esas personas deberían calificarse como discapacitados emocionales.
Y, finalmente, el tercer tema que os propongo para el debate es: Teniendo en cuenta que parece que no hay cura para la psicopatía, ¿qué deberíamos hacer con estas personas que han cometido algún crimen?
¡Que tengáis una feliz semana!
Otro tema interesante que aborda la serie es la versión oscura de nuestro yo interior. A todos nos pasan por la mente ideas horribles, que cuando las analizamos podemos juzgarlas como tales. Aunque no creo que un verdadero psicópata se plantee analizarlas. Pues entre los rasgos de estos están: la ausencia de empatía, un juicio pobre con dificultad para aprender de la experiencia y son crueles con poco control de los impulsos y los instintos.
Se ve que cerca de 1% del total de la población y casi un 25% de los presos condenados por delitos graves muestran rasgos de psicopatía.
La mayoría de los homicidios cometidos por psicópatas buscan un objetivo, mientras que el resto de la población, de forma más frecuente, suelen cometer esta clase de delitos como respuesta a una agresión previa o una situación límite.
Los manuales de diagnóstico (DSM-V) incluyen a la psicopatía dentro del llamado trastorno de personalidad tipo antisocial/psicopático.
Un típico comportamiento entre los asesinos y los genocidas de la historia es el de crear una barrera artificial entre ellos (los agresores) y sus víctimas; es decir, el de creer que no forman parte del mismo grupo que sus víctimas.
El segundo tema propuesto para el debate es sobre este típico comportamiento de los agresores (sin tener en cuenta la casuística de los psicópatas), ¿cómo podemos educar efectivamente en la empatía (en contraposición a esta disociación) hacia todos los grupos y subgrupos humanos que típicamente definimos artificialmente?
La neurociencia ha estudiado las psicopatías, mostrando que los sujetos, tras ver imágenes de padecimiento ajeno, (entre otros cambios) no mostraban activación de las áreas cerebrales relacionadas con la empatía sino en zonas relacionadas con el placer. Algunos piensan que esas personas deberían calificarse como discapacitados emocionales.
Y, finalmente, el tercer tema que os propongo para el debate es: Teniendo en cuenta que parece que no hay cura para la psicopatía, ¿qué deberíamos hacer con estas personas que han cometido algún crimen?
¡Que tengáis una feliz semana!



