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sábado, 19 de noviembre de 2016

Orígenes. La vida. Capítulo 9. Bacterias y Arqueas

A las bacterias y las conocemos todos, pero las arqueas no son tan conocidas. En este capítulo el autor nos habla de ambas.

Partiendo de LUCA, del que ya hemos aprendido mucho en otros capítulos, casi todas las reconstrucciones indican que primero hubo dos dominios: Bacteria y un dominio que englobaba a los dominios Archaea y Eukarya. Posteriormente el último, se separó en Archaea y Eukarya.

Las bacterias son muy conocidas por todos pero, ¿qué son las arqueas? Las arqueas se diferencian de las bacterias en varios aspectos:
-          composición de las membranas
-          maquinaria de la replicación del ADN. Las arqueas se parecen más a las eucariotas.
Además, se piensa que las arqueas tienen un ancestro común hipertermófilo.

Halobacteria o Haloarchaea. es una clase de arqueas que se encuentran en el agua saturada o casi saturada de sal

Las bacterias se diversificaron en multitud de phyla, probablemente más de 30, mientras que las arqueas, a partir de su LUCA particular llamado LACA (Last Archaeal Common Ancestor) solo se diversificaron en dos:
-          Euryarchaeota, que incluye organismos capaces de producir metano.
-          Proteoarchaeota, que incluye organismos hipertermófilos, mesófilos y psicrófilos

Más adelante, a partir de la combinación de ciertas bacterias y arqueas se formaron los eucariotas.

En este capítulo también nos hablan de cómo hemos llegado a ser seres capaces de respirar oxígeno. El oxígeno, durante mucho tiempo, era un gas tóxico para los seres vivos ya que se habían desarrollado en un ambiente anóxico.

Las primeras bacterias y arqueas vivían en un ambiente sin oxígeno así que adaptaron sus metabolismos a esta ausencia realizando una fotosíntesis anoxigénica para captar la energía del sol y fijar CO2.

Posteriormente se originó la fotosíntesis oxigénica que ya generaba oxígeno.. De esta manera cuando se acumuló suficiente oxígeno, éste empezó a liberarse a la atmósfera. La presencia de oxígeno en la atmósfera se puede considerar como una señal de vida en un planeta.

Para terminar, este capítulo nos habla de los organismos extremófilos. Existen de muchos tipos, los que resisten el frío extremo (psicrófilos), los que resisten temperaturas muy altas (hipertermófilos), los que viven en ambientes muy ácidos (acidófilos) o muy alcalinos (alcalófilos). También hay organismos que soportan altas presiones (barófilos) o grandes cantidades de radiación ultravioleta (radiotolerantes). Tenemos organismos muy “salados” que viven en un entorno de alta salinidad (halófilos) y los que viven en lugares de extrema aridez (xerófilos).

España es un país ideal para estudiar algunos de estos organismos extremófilos debido a que tenemos río Tinto en nuestra geografía.

Rio Tinto


A parte de saber que os ha parecido el capítulo, me gustaría haceros dos preguntas:

-          Las bacterias son muy conocidas, pero ¿por qué no son tan conocidas las arqueas? ¿Creéis que tienen alguna “utilidad” biológica actualmente como las bacterias que forman parte de nuestro cuerpo?
-          ¿Qué tipo de extremófilo creéis que será el primero en descubrirse fuera de la tierra? Yo apuesto por los radiotolerantes.


¡Buena semana!